01 julio 2007
Meme: eco-meme
Mea culpa entre todos
Daba un poco de miedo ver las imágenes que en XLSemanal ilustraban gráficamente que el clima está cambiando. Este mes de enero está siendo el más caluroso de la historia, aunque intentemos engañarnos con los fríos de los últimos días. La Tierra nos está avisando, pero no queremos hacer caso, preferimos mirar para otro lado o echar la culpa a otros, ya que son muchos los factores que intervienen en este problema, pero está claro que la mano del hombre está en casi todos ellos. Entre todos estamos emitiendo CO2, contaminando ríos y mares, destruyendo la capa de ozono, sobreexplotando las reservas de agua dulce, devastando los bosques y desertificando miles de kilómetros cada año. Entre todos deberíamos entonar un mea culpa, ya que por no hacer el simple gesto de usar el transporte público también somos partícipes del cambio climático. Los principales interesados en que el planeta dure somos nosotros, y nosotros debemos tomar la iniciativa, porque si esperamos a que actúen los políticos, a que legislen los organismos internacionales o a que las grandes industrias rebajen sus emisiones, los nietos de nuestros nietos no tendrán alimentos que comer ni aire que respirar.
Pedro Pablo Pellón Pulido. Madrid
Esa carta nos recuerda que cada uno de nosotros tenemos una responsabilidad individual, que no podemos quedarnos en echar la culpa a otros o en esperar que otros hagan por nosotros y que debemos actuar en la medida de nuestras posibilidades, que son muchas más de las que queremos reconocer.
Releer esta carta me ha empujado a contestar al eco-meme que empezó Pablo, y que tenía pendiente desde que Nuria me lo pasó en la posdata de la entrada en la que anunciaba su boda.
El planteamiento es bien sencillo: "Cada persona invitada, contrae la obligación de aportar su propio compromiso medioambiental, extendiéndolo a sus amistades de la Blogosfera, a la vez que les solicita otro compromiso de acción."
En mi entorno familiar siempre ha habido bastante concienciación con el tema medioambiental y a título particular creo que estoy bastante comprometido: hago separación de basuras, no dejo luces encendidas, cierro el grifo mientras me lavo los dientes, siempre me ducho en vez de bañarme, utilizo el transporte público siempre que tiene sentido... Aún así, basta con pensar un rato para descubrir que por mucho que hagamos, seguro que tenemos muchas cosas en las que podemos mejorar.
En la línea del compromiso de M@k, he decido comprometerme a ahorrar electricidad. Como el suyo, mi ordenador está encendido prácticamente todo el día sin parar, pero no creo realista comprometerme a apagarlo cada vez que no lo vaya a usar durante un rato puesto que suelo tener muchas aplicaciones y volver a dejarlo como estaba me llevaría muchísimo tiempo. Sin embargo, donde sí puedo ahorrar es en la alimentación de todos los dispositivos que hay alrededor. Por ejemplo, mi escáner y mi impresora no tienen botón de encendido y, aunque sea en modo ahorro, mientras no se están usando siguen consumiendo energía, así que pondré ambos en una regleta independiente con interruptor. El disco duro externo de mi ordenador no lo utilizo constantemente, así que lo tendré apagado mientras no lo necesite. El cargador del móvil consume por el solo hecho de estar enchufado, así que lo desenchufaré siempre que no lo esté usando.
Estas pequeñas cosas por sí solas pueden parecer insignificantes, pero multiplicadas por millones de personas, tienen un enorme impacto. ¡Todo suma!
Como en memes anteriores, prefiero no pasárselo a nadie, pero os invito a difundirlo a todos los que sintáis que es importante.
Etiquetas: medioambiente, meme, personal
15 mayo 2007
Donar sangre
Cuando llegas tienes que rellenar una ficha con tus datos y algunas preguntas sobre tu vida y salud para asegurarse de que que cumples los requisitos básicos para poder donar -tener entre 18 y 65 años, pesar más de 50 kg. y tener el pulso y la tensión normales- y de que tu sangre no sea peligrosa para los receptores. En la entrada de la Wikipedia sobre donación de sangre hay un apartado dedicado a los motivos de exclusión. Después un doctor revisa contigo las respuestas que has dado y te explica todo el proceso, incluyendo indicaciones como que no puedes donar ni en ayunas ni justo después de comer.
Justo antes de pasar a la sala para donar tienes que beber tres vasos de líquido -tienen varias bebidas para que elijas-. La donación en sí es bastante rápida -menos de diez minutos-, te sientan en una silla motorizada, te levantan las piernas, te sacan una muestra de 50 ml para analizar tu sangre y después 450 ml que son la donación en sí. Al terminar, te dicen que te quedes unos segundos en la silla antes de levantarte para evitar mareos. Después pasas a una zona con comida y bebida. Te recomiendan quedarte ahí unos minutos por si te mareas, y nuevamente tienes que beber dos o tres vasos de líquido, y puedes comer algo si quieres -donde yo fui tenían bastante variedad de bocadillos y dulces-.
Después de donar te dan algunas instrucciones básicas que debes seguir en las horas siguientes: beber más líquidos de lo habitual, no fumar en dos horas, no comer en exceso para evitar una sobrecarga gástrica, no quedarte de pie mucho rato, no tomar el sol, no conducir en media hora, no hacer tareas fatigantes o peligrosas...
El periodo mínimo entre donaciones es dos meses con un máximo de tres donaciones anuales para mujeres y cuatro para hombres.
Como véis, es algo muy sencillo, que no lleva casi tiempo y que puede salvar vidas. Además, os dan de comer y de beber, y al de unos días os envían a casa el análisis de sangre, con lo que donando regularmente tenéis controlada vuestra salud.
La doctora que me atendió me indicó que andaban escasos de donantes. ¿A qué estáis esperando?
11 abril 2007
Garage 3.0
garage 3.0 es un lugar físico y virtual creado por mctux:// y está dirigido a emprendedores tic, donde en un espacio sin paredes, el hecho de conocer gente, compartir conocimientos, experiencias, recursos y aunar esfuerzos hacen el camino más llevadero.
Para darse a conocer, han empezado con la campaña "tíranos los trastos". Piden que les envíes trastos para ponerlos en el garage 3.0 con enlaces a tu página. ¿Será la próxima web del millón de dólares? Haciendo honor a una de mis famosas tarjetas de visita, yo les he enviado unos prismáticos, para que los emprendedores que pasen por el garaje no dejen de mirar a lo lejos buscando oportunidades de negocio.
El caso es que he tenido un intercambio de correos bastante curioso sobre la idea con Raúl, que una vez ordenado ha quedado bastante legible: conversación jaizki-raulandres para garage 3.0. Esa pequeña colaboración ha servido para que me hagan un hueco en el equipo de su miniplan de negocio. El primero que conozco abierto y dinámico. De hecho, avisan de que pulses F5 a menudo para refrescar la página.
La idea se ha presentado al encuentro Conector 2007, donde espero que les vaya muy bien.
Conector 2007 será un encuentro entre emprendedores y Capital Riesgo, donde se presentarán 7 proyectos elegidos entre todos los candidatos y tendrá como colofón un cocktail de networking entre profesionales de Internet, Capital Riesgo, nuevas tecnologías, bloggers...
03 enero 2007
Meme: cinco cosas que posiblemente no sabes de mi
- Soy diestro con lateralidad cruzada. Soy fundamentalmente diestro pero hago muchas cosas como un zurdo. La cuchara la utilizo como un zurdo, pero el cuchillo y el tenedor como un diestro. En papel escribo con la izquierda, pero en una pizarra escribo con la derecha. Aunque casi todo lo puedo hacer con ambas manos, no llego a ser ambiestro.
- Fui muy mal comedor de pequeño y muy precoz para hablar. A los doce meses ya hablaba, pero aparentaba tener varios meses menos. Esto daba lugar a situaciones curiosas, cuando mi madre me llevaba en la sillita y yo le iba dando conversación.
- Hasta que empecé la uni siempre llevaba playeras, cuando empecé la uni me pasé a los zapatos, y no he vuelto a usar playeras excepto muy puntualmente.
- Me saqué el carnet de conducir a los 18. Como mi padre estaba empeñado en que me lo sacase el mismo verano, acabé dando hasta cuatro clases al día. El resultado fue que me saqué el carnet, pero me pasé siete años sin conducir, hasta que tuve que comprar un coche para trabajar.
- Me encanta ver cine americano de los cuarenta y cincuenta en versión original.
Como ya comenté en los dos memes anteriores que me han llegado: mis 5 manías y ¿Qué coches usan los blogueros?, contesto los memes que me pasan pero no los reenvío a nadie. Eso sí, si a alguien le apetece responder este meme, se puede considerar invitado.
05 diciembre 2006
Oferta de Navidad Arbeau
Muchos me preguntan que por qué no me dedico a vender vinos de Rioja, que me pillan bastante más cerca, y la respuesta es sencilla, yo no tenía pensando montar nada relacionado con el vino, pero surgió la oportunidad de intentar introducir estos vinos en España en condiciones muy interesantes, y estas oportunidades no se pueden desaprovechar.
Además, nos hemos ido enterando de cosas que lo han hecho aún más interesante, por ejemplo, que la zona del suroeste es de las que tiene mejor relación calidad-precio en Francia. Por lo que ha descubierto mi socio, Fernando, históricamente la salida de estos vinos al extranjero era a través del puerto de Burdeos y los productores de Burdeos -con control sobre el puerto- tenían la manía de vender antes sus propios vinos. Así que los vinos del suroeste quedaron siempre a la sombra de los de Burdeos. La buena noticia es que, gracias a esto, han mantenido una relación calidad-precio que no se da en otras denominaciones de origen francesas. La enóloga -por la Universidad de Burdeos- que contrató Fernando para una cata que organizó en Madrid, comentó que se están poniendo muy de moda en Francia precisamente por eso. De hecho, tanto los vinos como el viñedo, el Château Coutinel, aparecen en la Guía Hachette, que según la enóloga es la Biblia de los vinos. Espero que el que se pongan de moda no haga que se disparen los precios.
La cosa, como es habitual, va mucho más lento de lo deseable. A estas alturas nos hubiera gustado tener la web funcionando y haber conseguido muchas más ventas pero, como siempre, hay que multiplicar por dos o por tres todas las previsiones temporales para acercarse a la realidad.
El caso es que incluso sin web, no es cuestión de desaprovechar la época, y hemos preparado una oferta de Navidad que hemos distribuido entre amigos y conocidos. La oferta incluye cajas de madera de seis botellas de tres vinos Château Coutinel, de bodegas Arbeau. Una buena opción tanto para disfrutar en familia como para cumplir si tenéis algún compromiso.
Los precios son los que se indican en la oferta, sin letra pequeña. Personalmente detesto encontrarme con ofertas a 39,95€ -¿por si no me doy cuenta de que son 40€?- a las que hay que empezar a sumar IVA, gastos de envío, historias varias, y que al final se ponen en 60€.
Por si a alguno os puede interesar, os dejo un enlace a la oferta especial de Navidad. Es una presentación de PowerPoint en la que pinchando en la imagen que hay al lado del logo de Arbeau sale un dossier sobre las bodegas, y pinchando en los iconos de información sale la ficha técnica de cada uno de los vinos. Espero vuestros comentarios.
Por cierto, cualquier ayuda a la difusión de esta oferta será más que bienvenida. ;)
Etiquetas: personal
06 noviembre 2006
Meme: ¿Qué coches usan los blogueros?
Mi coche es un Opel Astra de 2005, compartido con mi hermano. Es gris metalizado y tiene unos cuantas funciones útiles: sensor de luces, sensor de lluvia, control de velocidad de crucero, retrovisores plegables eléctricamente, sensor de presión de los neumáticos...
Eso sí, me parezco a Alfonso en una cosa, si puedo ir en metro o andando, no cojo el coche ni loco.
Hace ya tiempo, Mr. Andorra, bloguero retirado, me pasó el Meme: mis 5 manías, cierro con el mismo párrafo que entonces:
Para acabar, otra manía de propina, mi buzón de correo es un sumidero donde todas las cadenas entran pero del que jamás salen. Así que para seguir con la tradición, no le paso el meme a nadie. No obstante, cualquiera que haya leído esta entrada y esté interesado en responder se puede considerar invitado.
04 octubre 2006
Larga ausencia
De todas formas, debo reconocer que si bien ésta ha sido la razón para no escribir casi tres semanas, no ha sido la razón para no escribir los últimos días, en los que lo que me ha faltado no ha sido tiempo, sino ganas. Cada vez tengo más claro que soy perfectamente prescindible. Es curioso como tener gente que le lee a uno acaba por provocar un cierto envanecimiento, un creer que se tiene una obligación moral con los lectores ávidos de nuevas entradas, cuando seguramente la mayoría de los que me seguís por RSS ni os hayáis enterado de mi ausencia.
La verdad es que últimamente me viene con demasiada frecuencia a la cabeza que en blog no aporto nada nuevo, que sólo soy un eco de algo que ya dijo alguien antes: hace un día, un año, un siglo o muchos. Claro que luego me perdono recordando aquella frase de Eugenio d'Ors:
Todo lo que no es tradición, es plagio.
En cualquier caso, de momento, me parece que seguiré como esta última temporada, y seré mucho más activo comentado en otros blogs que escribiendo en este.
Etiquetas: el blog de Jaizki, personal
08 septiembre 2006
En la cabina de un Boing 737
Como no puede ser de otra manera en mí, me ha pasado varias horas con ellos enterándome de todo lo que han tenido a bien contarme y dándoles ideas sobre cómo sacar el máximo partido al invento. De momento están haciendo precios especiales porque les faltan algunos detalles para poder optar a la certificación FNPT II, que es necesaria para que las horas computen para los pilotos profesionales -o algo así-.
Hablando con ellos me enterado de que existen varias asociaciones de pilotos virtuales que se organizan para practicar en red, acumular horas, ir ascendiendo en su categoría como pilotos. Aquí hay una que se llama EuskalAir y, al parecer, organizaron con ellos un pequeño evento hace unos meses.
Por cierto, he conseguido una oferta 2x1 para los cinco primeros lectores que os apuntéis. El 2x1 vale tanto para ir dos horas por el precio de una, como para que vayáis dos personas 1 hora cada uno. Los que queráis apuntaros o ampliar información, escribid a Ricardo a rramirez@luumair.com, o llamadle al 626 514 971. En cualquier caso, indicad que habéis leído esta entrada para que os hagan el 2x1.
Disclaimer: No tengo ninguna relación con la Luum Air. No me llevo ninguna comisión por las horas que reservéis. Me han enseñado el simulador despegando desde el aeropuerto de Bilbao y volviendo a aterrizar sin cobrarme nada. Me ha parecido un proyecto interesante y me gustaría colaborar con ellos si surge la oportunidad.
02 septiembre 2006
Beers & Blogs Madrid
Por un lado, da envidia ver un Beers & Blogs con cerca de treinta personas, sobre todo cuando se está acostumbrado a no pasar de siete en Bilbao. Claro que, por otro lado, lo de ser poquitos también tiene sus ventajas. Aquí participamos todos en la misma conversación -bueno, vale, yo más porque no callo-, mientras que con más gente no hay una conversación, si no varias simultáneas en pequeños grupos. Hacer esto aquí sería desaprovechar completamente las increíbles habilidades de nuestro cronista oficial, que no podría registrar todas esas conversaciones, como viene haciendo en los BBB. Por cierto, si alguien busca un cronista, creo que está disponible.
Andrés Pérez Ortega hizo de buen samaritano y me ayudó a llegar guiándome por el móvil -se me olvidó imprimir el plano-. Andrés es el alma de Marca Propia y, aunque no nos conocíamos en persona, ya habíamos intercambiado bastantes comentarios en nuestros respectivos blogs. Los dos tenemos bastantes cosas en común en nuestra visión del mundo.
Al primero que reconocí fue a Antonio Fumero. La culpable es la divertidísima entrevista que le hizo Eduardo Collado en entrevistado.com: Antonio Fumero - Investigador. No tuve oportunidad de hablar mucho con él, pero tenía pinta de ser tan ocurrente como se veía en la entrevista. Su versión del sarao en Cumple multitudinario.
Por desgracia, no puede conocer a Eduardo, creo que no fue porque estaba de vacaciones. Hace cosa de un mes, Enrique Brito, que tampoco estuvo por las vacaciones, se escaqueó de ser entrevistado recomendándole que me entrevistase a mí por ser responsable de RichDadClub.es. La verdad es que así, de entrada, como que me acojonó la cosa. Por un lado detesto mi voz grabada -¿alguno al que no le pase?- y, por otro, lo de verme en vídeo tampoco me pone mucho. Escribiendo tengo más confianza, después de releerlo y cambiarlo trescientas veces, lo que escribo acaba siendo hasta entendible. El caso es que Andrés, que fue de los primeros entrevistados (Andrés Pérez - Personal Branding), me dijo que Eduardo hace maravillas en el montaje, así que si todavía le interesa entrevistarme, la próxima vez que baje a Madrid me dejo.
Al lado de Andrés estaba sentado, David Bartolomé, responsable de Euskadi I+D. No sabía de él hasta que leí hace una semana la entrada ¿Red de innovadores de Euskadi? de Iñaki en Administraciones en red. Se quejó de que como los BBB los hacemos entre semana, no puede venir a ninguno. Ya he tomado nota, a ver si el próximo lo podemos hacer en sábado para contar con su presencia. Ha escrito sobre el evento en: Beers&Blogs, Somos-Azules y desconexión.
Al lado de David estaba Mª Luz, la única que no tenía todavía blog, y que me mandó recuerdos para Julen, espero acordarme de dárselos. O, en su defecto, que Julen lea esta entrada.
También conocí al famoso y añorado Sr. Martínez, de estratega. Es una verdadera lástima que tenga su blog cerrado -esperemos que temporalmente-, leer sus reflexiones era una auténtica gozada.
Estuve sentado al lado de Octavio Rojas, fundador del Beers & Blog en Madrid. El pobre padeció mi incontinencia verbal, pero por lo menos se llevó para su blog una frase para recordar. En su blog tiene una entrada con la lista de asistentes. Por cierto, Octavio fue el primer entrevistado de Eduardo: Octavio Rojas - Relaciones Públicas.
Con los que más hablé fue con Roger y con Vanesa. Roger Casas-Alatriste trabaja en MobuzzTV y escribe en su blog Las TermóPilas -lo siento chicos, nada de estrategia militar-. Vanesa es el 50% de Deakialli, un blog sobre biblioteconomía y documentación que, si no recuerdo mal, conocí a través de Txetxu Barandiarán.
Los pobrecitos tuvieron ración doble de filosofía RichDad. Creo que Vanesa no acabó muy convencida, aunque iba a hablar del tema con una víctima propicia. A Roger le gustó más el tema y se animo a venirse a la reunión RichDad que tenía organizada el día siguiente.
Por cierto, gracias a Roger me enteré que MobuzzTV tiene, además del videoblog en castellano con Iria al que ya estaba subscrito, otro distinto en inglés con Karina, al que ya me he subscrito.
Al marcharme conocí a Wilhem Lappe, a ver si la próxima vez puedo hablar un poco más con él.
No llegué a hablar con Rafa Montoya, pero escribí en su Tablet PC cuando hizo una recogida de escritura manual de los bloggers -no, los bloggers no hemos perdido completamente la capacidad de escribir a mano-. El caso es que yo me comí la mitad de la URL de RichDadClub -¡qué malo es el alcohol!-. Podéis ver todas las muestras de caligrafía en su entrada: Autógrafos de mis bloggers favoritos (Beers&Blogs Madrid).
Lo siento por todos ellos, pero si otros compromisos que tengo pendientes esa semana no lo impiden, estaré en el próximo B&B de Madrid.
Etiquetas: personal
17 agosto 2006
Visiting Bavaria - Day 5
When I got up Tuesday morning, my hosts had another surprise for me. After lodging me in their house and being my guides in Bavaria for four days, they had a gift for me!
A lovely German beer mug with a painting of Forchheim and my name engraved in the lid.
I could do nothing but thank them sincerely for their kindness and their generosity, and invite them time and time again to be my guests in Spain.
Pressed by the time, I said goodbye to Ingrid and Tanja. Unfortunately, I could not say goodbye to Tobias because he had already left for work. Josef took me to Stuttgart airport, from where I flew back home.
With this series of posts I want to express my deepest gratefulness to Josef and Ingrid, they're the best hosts a guest can dream of.
Visitando Baviera - Día 5
El martes por la mañana aún me esperaba una sorpresa más por parte de mis anfitriones, después de alojarme en su casa y de hacer de guías por Baviera durante cuatro días, ¡tenían un regalo para mí!
Un preciosa jarra de cerveza alemana con una pintura de Forchheim y mi nombre grabado en la tapa.
No pude si no darles las gracias de todo corazón por todas sus atenciones y su exquisito comportamiento conmigo, e invitarles una y otra vez a que volvieran a visitar España para que pudiera corresponderles.
Ya con el tiempo un poco justo me despedí de Ingrid y Tanja. Por desgracia, no puede despedirme de Tobias porque se había marchado pronto a trabajar. Josef me llevó al aeropuerto de Stuttgart, desde donde empecé mi viaje de vuelta a casa.
Esta serie de entradas pretende ser una muestra de mi más profundo agradecimiento a Josef e Ingrid, los mejores anfitriones con los que un huésped puede soñar.
Visiting Bavaria - Day 4
Before my visit, Josef sent me by email the preliminary schedule they had prepared, and he asked me if there were anything else I would like to visit. One of my childhood memories are two Mad King Ludwig's Castle ashtrays, my parents brought from a trip to Bavaria. So I answered him that it could be an interesting place to visit.
What I didn't know when I made that suggestion was that Neuschwanstein -that's the name of the castle- is 350 km away from Forchheim. Nevertheless, instead of telling me that it was quite far away, they just added it to Monday schedule, seizing the opportunity to include as well an afternoon visit to Munich.
That Monday, Tobias and Tanja were starting a traineeship in a garage and a travel agency, respectively. Apparently, the worsening of the German labour market has incited young people to spend part of their holidays working without pay in different companies to find their vocation and to improve their employability. The strange thing is that in Spain, with the same unemployment rate, this does not happen. I suppose the reason is that Germany has arrived to the present unemployment rate multiplying by two the previous one, and Spain by dividing it by half.
Ingrid got up very early to say goodbye to her children, but she was still suffering from backache, since the previous day she hurt her back taking a picture. The fact is that she phoned several physiotherapists until she found one who would receive her early in the morning, and by the time Josef and I were finishing breakfast, she was already back and ready for the trip.
So we left Forchheim for Hohenschwangau, the town where the castle is. Josef took advantage of the journey to leave a package at a Siemens office in Augsburg (pictures), and in passing we visit part of the city by car.
Four hours after leaving Forchheim, we arrived at Hohenschwangau (picture). By the way, I could check the architectonic difference between Franconia and that part of Baviera. Whereas in Franconia houses are made of stone with visible painted timber, in the south of Baviera houses are mainly made of timber and, to say everything, they are not as pretty.
It is really incredible the business developed around the castle and the amount of people who visit it. There're several parking lots with a total capacity for several hundreds of cars and buses (picture). According to what I have found on the Internet, the castle receives more than 1.3 million annual visits from all over the world and up to 6,000 daily visits in peak season. Tickets must be bought three hours before the visit. And even if you have previously bought them via Internet, as Josef had done, you have to collect them with some advance.
Taking advantage of the time we had, we went for lunch to one of the restaurants there. Josef recommended me Leberkäse with Kartoffelsalat and mustard (picture). Leberkäse literal translation would be "livercheese", but it contains neither liver nor cheese, it is a typical food from Bavaria with beef, pork, bacon and onions. Kartoffelsalat is a kind of potato salad served cold, too cold for my taste. Anyway, Ingrid and Josef agreed that it was not very good, and they know much more than I do about German cuisine.
However, the most interesting thing was the mixture of languages the restaurant: English, German, Italian, Spanish, Japanese… and several more than I was unable to identify. Of course, Spanish and Italian were the most heard languages, as everybody knows we love to show our powerful voice.
After lunch, we went to see Alpsee lake (picture) and later we started the ascent towards Neuschwanstein (pictures), it's a half an hour stroll. When we arrived we could have a look at the castle from the outside and also to the castle courtyard. When we realised that our ticket numbers seemed to be wrong, we went to the information office. Apparently, due to confusion between the name of the town where the castle is and the name of Ludwig's father's castle, both named Hohenschwangau, our tickets were for this castle.
Buying new tickets would have mean waiting three hours, and also forgetting the visit to Munich. So we decided not to visit the interior (pictures), go to the other castle to check if they would let us in despite being late, and go to Munich after that.
Ingrid told me she was glad we were late to see the Rolls-Royce collection at Loizaga Tower when they came to visit Biscay. That made them feel less guilty. I told her that it also worked the other way round, that failure in the German planning, made me feel less guilty of my failures during their visit. In addition, that let me an important pending work to justify a new trip to Bavaria.
In Hohenschwangau castle (pictures), Ingrid managed to get permission to enter with another group. This castle was built in the 12th century but it was destroyed by Napoleon troops in 1806. Maximiliam II of Baviera, Ludwig's father, rebuilt it between 1833 and 1837 as a 19th century neogothic palace. The tour only visits some of the first and second floors rooms; anyway it's interesting to discover the way of life of the kings of that time. By the way, Richard Wagner was lodged in one of those rooms, when Ludwig II became his patron.
After the visit we went to the souvenir store, but nothing caught my eye. In fact, I did not even buy an ashtray to continue the family tradition.
We stopped in a terrace and I had an Eiskaffe (picture) like the one I had taken in Nuremberg on Saturday. Upon finishing it, we took the road to Munich. When arriving, Josef showed me the area constructed for the 1972 Summer Olympics, including the Olympic Stadium (picture).
We parked in Siemens area in the outskirts of Munich and we got to the centre by tube. First thing we visited, and last one related to Siemens, was the Siemens COM headquarters (picture), the Siemens division I was working for when I met Josef.
Close to Residenzstrasse (picture), there are several lively squares interconnected. Perhaps because summer is short in those latitudes, everyone takes advantage of it to go out. From there we went to Marienplatz (pictures). This square is the home to the impressive city hall (picture). Next thing we visited was Marien church (picture), already closed, and from there we went to Neuhauserstrasse, Munich main shopping street, and also the one with the greater pedestrian density. We arrived to the end of the street (picture) and entered Munchen-Karlsplatz (picture) and we returned to Marienplatz using lateral streets.
Thence we entered Viktualienmarkt (pictures), also known as "green market". Originally a farmers' market, it has become a market for gourmets. Unfortunately, the stores were already closed, but even with no people around it was possible to imagine how crowded it can be at peak hour.
As my hosts could not let me leave Munich without visiting an authentic Municher brewery, they took me to a crowded but not especially big one. What they had not told me was that we were having dinner at Hofbräuhaus (pictures), the most famous brewery of Munich, and perhaps also the largest. By the way, Hof prefix means it was supplier of the royal house when Germany was reigned by a Kaiser.
The brewery is really huge (picture), I can not specify its size but I know there were hundreds of tables, a band playing in the middle (picture) and an inner yard (picture) with one hundred tables more. There we got a table next to a group of nice Italian people.
One of the girls in the group was studying German in Munich before the beginning of her German Philology studies in Italy. I was told that Munichers do not speak the most understandable German, that honour belongs to Hannover inhabitants.
Of course, dinner consisted of Bratwurst sausages with Sauerkraut and a one litre Hofbräu beer jar (picture). Someday I will have to return for Oktoberfest, the famous beer festival. By the way, Sauerkraut had nothing to do with the one I had had for lunch the day before.
From Munich we returned to Forchheim, but we arrived very late. As next morning Josef had to take me to Stuttgart airport to take my flight, we went straight to bed.
Continues in Visiting Bavaria - Day 5.
Visitando Baviera - Día 4
Antes de mi visita, Josef me envió por correo la agenda preliminar que habían preparado, y me preguntó si había alguna cosa más que me gustaría visitar. Uno de los recuerdos que tengo de mi infancia son dos ceniceros del castillo del rey loco, Luis II de Baviera, que mis padres trajeron de un viaje a Baviera. Así que le contesté que ese podría ser un sitio interesante para añadir a la agenda.
Lo que no sabía cuando hice la sugerencia es que Neuschwanstein -que así se llama el castillo- está a 350 Km. de Forchheim. Sin embargo, en vez de decirme que estaba un poco a desmano, lo metieron en la agenda del lunes, aprovechando la tarde para visitar Múnich, que quedaba más o menos de camino a la vuelta.
Ese lunes Tobias y Tanja comenzaban una especie de prácticas en un taller de coches y una agencia de viajes respectivamente. Al parecer, el empeoramiento del mercado de trabajo alemán ha propiciado que los jóvenes aprovechen sus vacaciones para trabajar sin sueldo en distintas empresas para conocer su vocación y mejorar su empleabilidad. Es curioso que en España, con el mismo índice de paro, esto no ocurra. Supongo que la diferencia es que Alemania ha llegado al paro actual multiplicando por dos el anterior, y España dividiéndolo por la mitad.
Ingrid se levantó muy temprano para despedir a sus hijos, pero lo hizo con un dolor de espalda que le acompañaba desde que el día anterior tomó una foto en una postura forzada. El caso es que llamó a varios fisioterapeutas hasta que encontró a uno que le recibiese esa misma mañana a primera hora, y para cuando yo estaba acabando de desayunar con Josef, ella ya estaba de vuelta lista para el viaje.
Así que salimos de Forchheim dirección a Hohenschwangau, el pueblo donde está el castillo. Josef aprovechó el viaje para llevar un paquete a una oficina de Siemens en Augsburgo (fotos), y de paso, me enseñó algo de la ciudad en coche.
Unas cuatro horas después de salir de Forchheim, llegamos a Hohenschwangau (foto). Por el camino pude comprobar la diferencia arquitectónica entre Franconia y esa zona de Baviera. Mientras que en Franconia las casas son de piedra con madera pintada a la vista, en el sur de Baviera las casas son mayoritariamente de madera y, todo sea dicho, no tan bonitas.
Es realmente increíble el negocio que hay montado alrededor del castillo y la cantidad de gente que lo visita. Hay varios aparcamientos con capacidad para varios centenares de coches y autobuses (foto). Según he encontrado en Internet, el castillo recibe más de 1,3 millones de visitas anuales de todo el mundo, y hasta 6.000 diarias en temporada alta. Las entradas se tienen que sacar con unas tres horas de antelación a la visita. E incluso reservando las entradas por Internet, como había hecho Josef, hay que pasar a recogerlas por taquilla con bastante antelación.
Aprovechando el tiempo que había que esperar comimos en unos de los restaurantes que hay en la zona. Josef me recomendó Leberkäse con Kartoffelsalat y mostaza (foto). El Leberkäse se traduciría literalmente como "hígadoqueso", pero ni tiene hígado ni tiene queso, es un embutido típico de Baviera que lleva carne de ternera, de cerdo, tocino y cebolla. La Kartoffelsalat es una ensalada de patata que se sirve fría, demasiado para mi gusto. Claro que también pudo influir que ésta no estuviese demasiado buena, al menos esa fue la opinión de Ingrid y Josef, mucho más versados que yo en cocina alemana.
No obstante, lo más curioso de la comida era la mezcla de idiomas en las mesas: inglés, alemán, italiano, español, japonés... y varios más que no supe identificar. Por supuesto, el español y el italiano eran los idiomas que más se oían, ya se sabe que nos gusta demostrar siempre los buenos pulmones que tenemos.
Después de comer, nos acercamos a ver el lago Alpsee (foto) y después empezamos la subida hacia Neuschwanstein (fotos), un paseo de una media hora. Cuando llegamos arriba pudimos observar el castillo por fuera y entrar al patio interior que está abierto. Al darnos cuenta de que los números que aparecían en espera no coincidían con los de nuestras entradas, fuimos a preguntar a la oficina de información. Al parecer, por una confusión entre el nombre del pueblo Hohenschwangau y el del castillo del padre del rey loco, Maximiliano II de Baviera, que también se llama Hohenschwangau, las reservas eran para este segundo castillo.
Sacar entradas para visitar Neuschwanstein suponía tres horas de espera, y olvidarse de la visita a Múnich. Así que decidimos no visitar el interior (fotos), ir al otro castillo, a ver si podíamos entrar aunque llegásemos un poco tarde, y seguir después hacia Múnich.
Ingrid me comentó que en ese momento se alegraba de que cuando ellos vinieron de visita a Vizcaya no llegásemos a tiempo para ver la colección de Rolls-Royce de la Torre de Loizaga. Eso les hacía sentirse menos culpables. Yo le comenté que también funcionaba a la inversa, el que la planificación alemana hubiera fallado, me hacía sentir menos culpable por mis fallos durante su visita. Además, esto me dejaba una importante labor pendiente para justificar un nuevo viaje a Baviera.
El caso es que en Hohenschwangau (fotos), Ingrid consiguió que nos dejasen entrar con un grupo posterior al que teníamos reservado. Y pudimos ver el castillo del padre de Luis II. Este castillo se construyó en el siglo XII pero fue destruido por las tropas de Napoleón en 1806. Maximiliano lo compró y ordenó reconstruir entre 1833 y 1837 no como un castillo, si no como un palacio propio del siglo XIX. La visita sólo recorre algunas de las salas de la primera y segunda plantas, no obstante es interesante descubrir la forma de vida de los reyes en aquella época. Por cierto, en una de esas habitaciones estuvo alojado Richard Wagner, del que Luis II de Baviera fue mecenas.
Al terminar la visita nos detuvimos en la tienda de souvenirs pero no vi nada que me llamase la atención. De hecho ni siquiera compré un cenicero para seguir con la tradición familiar.
Tras tomar un Eiskaffe (foto) como el que había tomado en Núremberg el sábado, nos pusimos en camino hacia Múnich. Al llegar, Josef dio una pequeña vuelta para enseñarme la zona que se construyó para los juegos olímpicos de 1972, incluyendo el estadio olímpico (foto).
Aparcamos en la zona de Siemens en las afueras de Múnich y nos acercamos al centro en metro. La primera cosa que visitamos, y la última relacionada con Siemens, fueron las oficinas centrales de Siemens COM (foto), la división de comunicaciones de Siemens, para la que trabajaba yo cuando conocí a Josef.
En Residenzstrasse (foto), hay una zona con varias plazas interconectadas con bastante animación. Quizás porque el verano por esas latitudes es corto, lo aprovechan para salir todos a la calle. De ahí fuimos a la Marienplatz (fotos), la plaza donde está el impresionante ayuntamiento de la ciudad (foto). Lo siguiente que hicimos fue visitar la iglesia de Marien (foto), ya cerrada, y de ahí fuimos a Neuhauserstrasse, la calle más comercial de Múnich, y también la cuenta con la mayor densidad de peatones. Llegamos hasta el final de la calle (foto) y accedimos a Munchen-Karlsplatz (foto) y volvimos por calles laterales menos saturadas a Marienplatz.
Desde allí nos adentramos en la zona del mercado verde, actualmente Viktualienmarkt (fotos). Un mercado originalmente para los granjeros, que se ha convertido en un mercado de delicatessen. Por desgracia, las tiendas ya estaban cerradas, pero incluso sin movimiento de gente se podía intuir cómo puede ser a horas más concurridas.
Como mis anfitriones no podían dejarme abandonar Múnich sin conocer la auténtica cervecería muniquesa, me llevaron a ver una bastante concurrida pero no especialmente grande. Lo que no me habían dicho es que ese día tocaba cenar en Hofbräuhaus (fotos), la cervecería más famosa de Múnich, y quizás también la más grande. Por cierto, el prefijo Hof significa que era proveedor de la casa real cuando en Alemania reinaba el Kaiser.
La cervecería es realmente inmensa (foto), no sabría calcular el tamaño pero sé que había cientos de mesas, que en el centro había una banda tocando (foto) y que nosotros salimos a un patio interior (foto), con unas cien mesas más, en el que nos sentamos junto a un grupo de italianos bastante simpáticos.
Los pobres estaban teniendo sus más y sus menos con el camarero. La verdad es que él no era muy amigable, pero tenía tantas mesas que servir que sólo podía parar en cada una lo justo para tomar la nota, y los italianos se ponían a discutir lo que iban a pedir cuando él llegaba, con lo que se acababa yendo sin tomar el pedido. Ingrid hizo de buena samaritana, apuntó lo que querían y pidió por ellos al camarero.
Una de las chicas del grupo había empezado a estudiar alemán en Múnich para estudiar filología alemana en Italia, pero por lo que me comentaron los muniqueses no hablan exactamente el alemán más entendible. Al parecer, ese honor corresponde a los habitantes de Hanóver.
Por supuesto, la cena consistió en salchichas Bratwurst con chucrut, acompañadas por una jarra de cerveza Hofbräu, ¡de un litro! (foto). Algún año tendré que volver por la Oktoberfest, la famosa feria de la cerveza. Por cierto, el chucrut estaba muy lejos del que tomé el día anterior para comer.
De Múnich volvimos a Forchheim, pero llegamos ya bastante tarde, y como a la mañana siguiente Josef me tenía que llevar a Stuttgart para coger mi vuelo, nos fuimos directos a la cama.
Continúa en Visitando Baviera - Día 5.
15 agosto 2006
Visiting Bavaria - Day 3
Ingrid and Josef's plan for Sunday morning was hiking to Walberla mount (picture). Unfortunately, or perhaps luckily for my injured ankle, the day started rainy and they had to change their plan.
We went once again to Forchheim, this time with daytime light and more time to spend there. We visited once more the city centre (picture), the door that represents the passage of time (picture) in the main street, the leaning house by the river (picture). But this time we gave a walk through the city and we saw many more things.
For example, we saw the Kaiserplatz (Kaiser's Palace) (picture). In fact, the palace was permanently empty and the richest neighbours had to fill it with their best furniture when the kaiser announced his visit. As soon as he was gone, they took them back. We also walked around the inner perimeter of the city wall -not very impressive-, and through small side streets with really pretty small houses.
In Forchheim many old houses higher floors are bigger than lower ones (picture). Apparently, some kind of tax on the occupied ground made citizens decide to build the ground floor as small as possible, and build the higher floors as big as possible.
We also visited the outside perimeter of the wall by car; from that side height was much more impressive than expected visiting the inner perimeter.
Following the German standard, we had a reservation for lunch at 12:00 in a restaurant, so we picked Tobias and Tanja up and went there. It was quite small and neither the outside nor the inside were very attractive, but it was packed. The only good reason for that is splendid food.
At this point, my hosts decided to test Basque gastric capacity, and ordered schäuferla for me (roasted pork shoulder with knödel and sauerkraut), it was supposed to be for two. To tell the truth, the pork was exquisite and the sauerkraut -of which I am not fan-, was superb. However, I was unable to finish it, I think I left almost one third. In my defence I must say that at 12 AM I'd rather have a pintxo than lunch, maybe something different would have happened if lunch had been at four o'clock in the afternoon.
After this feast, we went back to their home to let the food go down before going on with the afternoon plan. Josef and I had a shot of strong local liquor, somewhat like Spanish orujo. For sure it helped my digestion.
The plan for the afternoon was visiting the towns in Wiesent river valley. This area is known as Franconian Switzerland (Fränkische Schweiz). It was given this name by romantic artists and poets in the 19th century who compared its landscape to Switzerland. Among them was Ludwig Tieck.
First place we visited there was Gössweinstein, a town famous for its Baroque basilica (picture), a traditional place of pilgrimage. There's also a palace on the top of a hill, it was reformed in 19th century with the gothic style of that time.
In remote times, Franconian Switzerland was under the sea, and there is now a great amount of fossils, ammonite specially. In Tüchersfeld there is a museum of fossils and traditional life style in the area. However, Tüchersfeld is better known by its rock formations (picture). It is possible to go up to the top of those rocks and, of course, we did it. The views from there are great (foto).
From Tüchersfeld we went to Pottenstein (picture), as it started to drizzle we went for a drink to a brewery. As it did no clear up, we decided to visit Pottenstein by car. In Pottenstein there are some caves (pictures) we did not visit. We followed the road to a recreation area by a lake (picture). In our way back from there we saw Pottenstein castle (picture).
After that, we went up to the ruins of a castle at one side of the valley. There is another one, also in ruins, in the opposite side. From these castles anyone crossing the valley could be detected.
From there, we went for dinner to another small restaurant, although quite isolated it was as packed as the one we had had lunch in. The waitress, who was also helping in the kitchen, was totally overwhelmed, so the service was slow, but it was worth the trouble. This time I had the famous knödel with mushrooms Ingrid had ordered the day before. But these had nothing to do with the others, they were absolutely exquisite.
As dinner took plenty of time, it was quite late by the time we arrived at their home and since we had to get up early the following day, we went straight to bed.
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Visitando Baviera - Día 3
La idea de Ingrid y Josef para el domingo era una subir al monte Walberla (foto). Desafortunadamente, o quizás afortunadamente para mi tobillo lesionado, el día amaneció lluvioso y hubo que cambiar de planes.
Fuimos de nuevo a Forchheim, pero esta vez con más tiempo y con luz diurna, volvimos a pasar por el centro de la ciudad (foto), por la puerta que representa el paso del tiempo (foto) en la calle principal, por la casa inclinada junto al río (foto). Pero esta vez dimos una vuelta por todo el pueblo viendo bastantes más cosas.
Por ejemplo, vimos el Kaiserplatz (el palacio del kaiser) (foto). En realidad el palacio estaba permanentemente vacío y los vecinos más ricos llevaban sus mejores muebles cuando el kaiser anunciaba su visita. Tan pronto como se iba, volvían a recuperarlos. También dimos una vuelta por el perímetro interior de la muralla, nada impresionante en altura, y por las pequeñas callejuelas con casas bajas realmente bonitas.
Una cosa curiosa en Forchheim es que muchas casas antiguas la planta de los pisos superiores es mayor que la de los inferiores (foto). Al parecer algún tipo de impuesto sobre el suelo ocupado desarrolló la imaginación de los ciudadanos, que optaron por hacer casas con poca planta, y crecer en los pisos superiores.
También dimos una vuelta en coche por el perímetro de la muralla, que si desde el interior pasaba por baja, desde el exterior lo hace por todo lo contrario.
Pasamos a recoger a Tobias y Tanja y, siguiendo esta vez el horario típico alemán para la comida, teníamos reserva a las 12:00 en un pequeño restaurante que no destacaba ni por su aspecto exterior ni por el interior, pero estaba absolutamente lleno. Está claro que en esas circunstancias, la razón no podía ser otra que una magnífica comida.
Aquí mis anfitriones, quisieron poner a prueba la capacidad gástrica de los vascos, y pidieron para mí un schäuferla (hombro de cerdo asado y acompañado con knödel y chucrut), que se supone es para dos personas. La verdad es que la carne estaba exquisita y el chucrut, del que no soy especial fan, me pareció espectacular. No obstante, fui incapaz de acabármelo todo, creo que me dejé casi un tercio, con el que me ayudó Josef. En mi descargo debo decir que a las 12 del mediodía estoy más acostumbrado a tomar un pintxo que a comer, quizás a las cuatro de la tarde la historia hubiera sido otra.
Después de esta panzada volvimos a su casa para bajar la comida antes de empezar con el plan vespertino. Allí Josef me dio un licor de la zona, similar al orujo blanco, que seguramente ayudó a mi estómago a procesar toda la comida que había en él.
El plan de la tarde era visitar los pueblos que se encuentran en el valle del río Wiesent. Esta zona se conoce como la Franconia Suiza (Fränkische Schweiz), y debe el nombre a que los artistas y poetas románticos del siglo XIX compararon su paisaje con el de Suiza. Entre ellos estaba Ludwig Tieck.
Lo primero que visitamos allí fue Gössweinstein, un pueblo famoso por su basílica barroca (foto), lugar tradicional de peregrinación. También tiene un palacio en lo alto, reformado en el siglo XIX con el estilo gótico de la época.
Una cosa curiosa de la Franconia Suiza, es que en tiempos remotos estuvo bajo el mar, y hay gran cantidad de fósiles, especialmente amonites. En Tüchersfeld hay un museo que muestra fósiles y también la forma de vida tradicional en la zona. No obstante, lo más conocido de Tüchersfeld son las formaciones rocosas (foto). Es posible subir a esas rocas y, por supuesto, lo hicimos, las vistas desde arriba son estupendas (foto).
De Tüchersfeld nos fuimos a Pottenstein (foto), como empezó a chispear nos metimos a tomar una cerveza en una cervecería. Viendo que el tiempo no mejoraba, decidimos visitar Pottenstein desde el coche. En Pottenstein hay unas cuevas (fotos) que no llegamos a visitar. Seguimos por la carretera hacia un lago (foto) que es lugar de esparcimiento cuando el tiempo acompaña. Al volver pasamos por debajo del castillo (foto).
Volviendo de Pottenstein, subimos a un castillo ya derruido que se encuentra en uno de los lados del valle y que, junto a otro castillo en la montaña opuesta, servía para controlar el paso de cualquier persona por el mismo.
De allí nos fuimos a cenar, a otro pequeño restaurante, bastante perdido, pero tan lleno como el de la mañana. La pobre camarera, que también estaba ayudando en la cocina, no daba abasto, así que la cosa fue lenta, pero mereció la pena. Esta vez comí los famosos knödel con champiñones, pero sin el más mínimo parecido con los que me había dejado probar el día anterior Ingrid. Estos estaban absolutamente exquisitos.
Como la cena se había alargado, era ya bastante tarde cuando regresamos a casa, y como el día siguiente tocaba madrugar nos fuimos directos a la cama.
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Visiting Bavaria - Day 2
Saturday, Josef and Ingrid took me to Erlangen. There is an important university there, but the reason for the visit was to know one the two Siemens headquarters, the other one is in Munich. Erlangen has little more than 100,000 inhabitants, and 30,000 of them are Siemens employees. It's really incredible the amount and the size of the buildings the company has there.
After a quick visit by car to Erlangen, we went to Nuremberg (pictures). One of the first things you see when entering the city is Schöller, an old ice cream factory that was bought by Nestlé. In this factory they sell Lebkuchen, traditional Nuremberg cookies. If you want, you can buy them packed in richly decorated tins.
Next stop was Nuremberg's old town, within the city wall. In fact, Nuremberg was destroyed by the allied air raids during World War II so almost everything within the city wall is relatively modern. Nevertheless, they city was rebuilt trying to recover its pre-war appearance.
There we realised that some streets and the main square were occupied for the celebration of Red Bull District Ride 2006 (pictures), a spectacular mountain bike freeride competition.
In Nuremberg you can find Albrecht Dürer's house. He was a famous painter whom I had never heard of. For Ingrid, it was hard to believe, but I'm afraid my painting knowledge is mainly national.
In the castle (picture) we visited Tiefer Brunnen, a really deep well that was excavated to get water from the river to the castle. It's inside a stone and timber building (picture). Next thing we did was raise to Sinwellturm (picture), a tower from which you can see the whole city, thanks to the almost total absence of high buildings.
From the castle we went to the Medieval Dungeons (picture), below the old city hall. Numerous instruments of torture are exhibited there, those the Inquisition introduced in Germany as from the 14th century.
By then it was quite late, so while taking a walk through the most commercial part of the city, Josef and I enjoyed a pair of Nürnberger Rostbratwurst rolls. Those are small bread rolls filled with the typical small bratwurst sausages from Nuremberg. You can find them in most street stalls. Ingrid chose something much healthier, a fruit salad.
We arrived to the main square, where Schöner Brunnen fountain (picture) is located. A blacksmith managed to imbed a golden ring in its fence with no welding. It's said that turning it brings good luck, I guess that's the reason it's so shining.
As it was starting to rain we went to a café, in which I discovered the Eiskaffee (picture). If you want to try it at home, the recipe is simple: prepare coffee, mix it with sugar, let it cool, put it in the fridge, take it out when already cold, add vanilla ice cream and cover it with whipped cream. Much more spectacular that the Spanish coffee with ice (picture).
In this café I also discovered that in Germany (or perhaps only in Baviera, I'm not sure) the usual thing to do, when there are no free tables left in a café, is asking permission to share the tables that are not fully occupied. It seemed peculiar to me, but I suppose it's good for knowing people.
We left Nuremberg towards Rothenburg, a very tourist town. Apparently in Franconia they celebrate Christmas with great passion, and in Rothenburg there's a immense Christmas shop called Käthe Wohlfahrt and opened all year round. You can find in it anything you can imagine to celebrate Christmas. I fear I do not share Ingrid's enthusiasm for this celebration but, anyway, I must admit the store is spectacular.
Of course, we visited Rothenburg most famous crossing (picture), the one that identifies the town in every postcard. Taking the upper street and crossing the tower, there is a brewery in which we stopped to rest for a while, and to try another Franconian specialty: Obatzda, a ball obtained mixing camembert, onion, butter and paprika; just the right food in any diet plan.
In order to reduce the calories shoot, we began to walk over the city wall (picture). This wall surrounds the whole town and it can be accessed from different places. It is possible to buy meters of the wall to obtain the right to put a plate with the text you want, normally your full name.
By the way, in Rothenburg there is a typical pastry, the Schneeball (picture), and of course we bought some of them before leaving the city.
As it was getting late we stopped for dinner at a quite pleasant roadside restaurant. There I had a plate of pork with knödel. Ingrid let me taste the mushrooms usually served with knödels she had ordered, and Josef did the same with his leberknödelsuppe (soup with a ball made of liver).
After dinner, we returned to their house where I taught them and their kids how to play a Spanish card game called "el ladrón" -the thief. To win you have to get more cards than the rest of the players, the good point in the game is that until the last moment it's impossible to know who is going to win, as with a suitable card anyone can take all the cards you have obtained to that moment.
And this is everything that happened on Saturday, or at least everything I can remember.
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Visitando Baviera - Día 2
El sábado, Josef e Ingrid me llevaron a Erlangen. Aunque allí hay una importante universidad, la razón de la visita era conocer una de las dos centrales de Siemens, la otra está en Múnich. De los poco más de 100.000 habitantes de esta ciudad, unos 30.000 trabajan para Siemens. Es realmente increíble la cantidad y el tamaño de los edificios que tiene allí la compañía.
Después de una visita rápida en coche a Erlangen, nos dirigimos a Núremberg (fotos). Una de las primeras cosas que se ven cuando se entra en la ciudad es Schöller, una fábrica de helados que actualmente pertenece a Nestlé. En esta fábrica venden un dulce típico de Núremberg, los Lebkuchen. Si se desea, se puede comprar empaquetado en unas cajas ricamente decoradas.
La siguiente parada fue en la parte antigua de Núremberg, dentro de la muralla. En realidad, Núremberg fue destruida por los bombardeos aliados durante la Segunda Guerra Mundial, por lo que casi todo lo que hay dentro de la muralla es relativamente moderno, sin embargo, han intentado conseguir mantener el mismo aspecto que tenía antes de la guerra.
Allí descubrimos que varias calles y la plaza principal estaba ocupadas para la celebración del Red Bull District Ride 2006 (fotos), una competición de “mountain bike” estilo libre realmente espectacular.
En Núremberg está la casa de Alberto Durero, un famoso pintor del que yo no había oído hablar nunca. A Ingrid le costó creérselo, pero me temo que mi cultura pictórica es eminentemente nacional.
En el antiguo castillo (foto) visitamos el Tiefer Brunnen, un pozo realmente profundo que excavaron para poder llegar al agua del río desde el castillo y que se encuentra dentro de una construcción de piedra y madera (foto). Lo siguiente que hicimos fue subir a Sinwellturm (foto), una torre desde la que se puede divisar todo Núremberg, gracias a la prácticamente total ausencia de edificios altos en la ciudad.
Desde el castillo nos dirigimos a la prisión subterránea (foto), que se encuentra debajo del antiguo ayuntamiento. En ella se exhiben numerosos instrumentos de tortura que la inquisición introdujo en Alemania a partir del siglo XIV.
Entre una cosa y otra se había hecho bastante tarde, así que mientras íbamos dando un paseo por la zona más comercial de la ciudad, Josef y yo comimos un par de bocadillos de Nürnberger Rostbratwurst, una salchicha pequeña típica de la ciudad y que se puede encontrar fácilmente en los puestos callejeros. Ingrid, optó por algo bastante más sano, una ensalada de frutas.
Pasamos por la plaza principal, donde está la fuente Schöner Brunnen (foto), en la que un forjador consiguió meter un anillo dorado (foto) dentro de una verja sin aparente soldadura por ninguna parte. Dicen que hacerlo girar da buena suerte, supongo que por eso está tan brillante.
Aprovechando que empezaba a llover nos metimos en una cafetería, donde descubrí el Eiskaffee (foto). Si alguno se anima a hacerlo en casa, la receta es sencilla: se prepara café, se mezcla con azúcar al gusto, se deja enfriar, se mete en la nevera, se saca ya frío, se añade helado de vainilla y se completa con nata. Mucho más espectacular que el café con hielo (foto) patrio.
En esta cafetería también descubrí que en Alemania (o quizás sólo en Baviera, no estoy seguro) es habitual, cuando no quedan mesas vacías en una cafetería, preguntar a los que se sientan en las mesas que no están del todo ocupadas, si les importa compartir mesa. Un detalle que me pareció curioso, y que supongo sirve para conocer gente.
De Núremberg, salimos hacia Rothenburg, un pueblo muy turístico. Al parecer en Franconia celebran la Navidad con gran pasión, y en Rothenburg hay una inmensa tienda navideña llamada Käthe Wohlfahrt que abre todo el año. En ella se puede encontrar todo lo imaginable para celebrar la Navidad. Me temo que no comparto el entusiasmo de Ingrid por esta celebración, pero debo reconocer que la tienda es espectacular.
Por supuesto, visitamos el cruce de calles más famoso de Rothenburg (foto), este cruce es la seña de identidad del pueblo en todas las postales. Justo pasando la torre de la calle superior, hay una cervecería en la que paramos a descansar un poco y probar otra especialidad de Franconia: Obatzda, una bola que se obtiene mezclando camembert, cebolla, mantequilla y pimentón. El alimento ideal en cualquier dieta.
Para bajar un poco el chute calórico, empezamos a andar por la muralla (foto) de Rothenburg. Esta muralla rodea todo el pueblo y se puede acceder a ella en distintos puntos. Es posible comprar metros de muralla para tener derecho a poner una placa con el texto que quieras, normalmente tu nombre y apellidos.
Por cierto, en Rothenburg hay un dulce típico, el Schneeball (foto), y por supuesto compramos algunos antes de dejar la ciudad.
Como ya se estaba haciendo tarde paramos a comer en un restaurante bastante agradable que encontramos en la carretera. Allí comí un plato de cerdo asado con knödel. Ingrid me dejó probar los champiñones que suelen acompañar a los knödel que había pedido, y Josef hizo lo propio dejándome catar su leberknödelsuppe (un sopa con una bola preparada con hígado).
Después de cenar volvimos a casa donde les enseñé a jugar a ellos y a sus hijos al ladrón con una baraja española. El objetivo del juego es acumular el máximo de cartas pero lo bueno que tiene es que hasta el último momento no se sabe quién ganará, ya que con la carta adecuada cualquiera se puede llevar todas las que hayas conseguido hasta ese momento.
Y esto es todo lo que pasó el sábado, o al menos todo lo que puedo recordar.
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14 agosto 2006
Visiting Bavaria - Day 1
I've been several days trying to write a post about the journey, but it seems to me that there're too many things to tell for one post, so I will write one different post for each one of the five days I spent there.
The landscape is incredible; wide valleys, green forests and small towns alternate themselves in perfect harmony. The forests reminded me of my native Biscay, not so the wide valleys, quite scarce here. But, with no doubt, towns were the most surprising thing to me. In all of them the traditional construction style is respected, buildings are no higher than three or four floors in the worst case. A true oasis when you live surrounded by masses of brick twice as high and with a complete lack of aesthetic criteria, in most cases.
Although Nuremberg is the closest airport to Forchheim, Josef told me that he could pick me up in Stuttgart or Munich also, whatever was more convenient. Finally, I flew with HLX to Stuttgart airport, not knowing that it's over 200 km away from Forchheim.
The journey started last Friday, August 4th. I landed at Stuttgart airport at 12:35 with some delay, the usual one when flying. Josef had seized the opportunity to solve certain work issues in Stuttgart and he was already waiting for me in the airport.
Josef gave me a ride through Stuttgart to have a look at the city, and we ran into a small traffic jam in our way out to Forchheim. At about three o'clock we could stop for lunch at a highway restaurant. That time, not strange in Spain, was quite late in Germany, where they usually have lunch at around 12:00. I was surprised to find, in that restaurant, cheaper prices than in Spain.
I'm not completely sure but I think we arrived at Forchheim around five o'clock. Ingrid, Tobias and Tanja welcomed me there. At that time it's custom in Germany to have coffee and pastries, something like the Spanish “merienda”. Ingrid had prepared a flavourful cake of which I did not eat more because my recent lunch, as usual in me, had been plentiful.
That afternoon, Josef and Ingrid took me to Bamberg (pictures), a really nice city listed as UNESCO World Cultural Heritage. Their daughter Tanja and a friend of hers came with us, but as they were not very interested in the tourist visit, they went shopping.
There they showed me "Little Venice" (picture), the former neighbourhood of the fishermen; several timber houses built by the river, with their pillars inside the water. Unfortunately, we could not visit the inside of the cathedral (picture) because it was already closed. The Old Town Hall (picture) has a completely painted facade and is located in a little island in the middle of the river. This island is connected to both sides of the river by bridges. In one of those bridges you can find the statue of a former Bavarian queen, Ingrid told me her name a thousand times but I can't remember it. I beg her pardon.
So that I could know the truly typical places, they took me to Schlenkerla (pictures), the most famous and tourist brewery there. Bamberg is known by its smoked beer, that despite its peculiar flavour, I quite liked it. In fact, it tasted like the liquid version of a smoked cheese of my homeland, Idiazabal. For dinner, I shared with Josef one plate of pork (I can't remember it very well) and another one of sausages cooked in vinegar, both very flavourful. To tell the truth, I almost like everything, so I'm not a very good culinary critic.
After leaving Bamberg, we visited Forchheim (pictures). Forchheim city center (picture) is really worth a visit. In Forchheim main street there's a gate representing the passage of time (picture). There's also a really nice leaning house by the river (picture).
And from there we returned to Josef and Ingrid's place, where I went to bed to recover from the tiring day and to get ready for the following day.
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Visitando Baviera - Día 1
Llevo varios días intentando escribir una entrada sobre el viaje, pero me parece que hay demasiadas cosas que contar para una sola entrada, así que escribiré una distinta por cada uno de los cinco días que estuve allí.
El paisaje es increíble: amplios valles, verdes bosques y pequeños pueblos se alternan en perfecta armonía. Los bosques me recordaban a mi Vizcaya natal, no así los amplios valles que aquí escasean. Pero, sin duda, lo que más me sorprendió fueron sus pueblos. En todos ellos se respeta el estilo de construcción tradicional, con edificios que no superan las tres o cuatro plantas en el peor de los casos. Un verdadero oasis cuando se está acostumbrado a vivir entre moles de ladrillo del doble de alturas y que, en su mayoría, carecen de cualquier criterio estético.
Aunque el aeropuerto más cercano a Forchheim es el de Núremberg, Josef me dijo que podía recogerme también en Stuttgart o Múnich si me venía mejor. Al final volé a Stuttgart con HLX sin ser consciente de que está a más de 200 Km. de Forchheim.
El viaje comenzó el pasado viernes día cuatro. Aterricé en el aeropuerto de Stuttgart sobre las 12:35 con un ligero retraso, el característico de todo desplazamiento en avión. Josef había aprovechado para resolver algunos asuntos de trabajo en Stuttgart y ya me estaba esperando en el aeropuerto.
Me dio una rápida vuelta en coche por Stuttgart para que conociese un poco la ciudad, y nos encontramos con un pequeño atasco para salir de Stuttgart en dirección a Forchheim. Sobre las tres pudimos parar a comer en un restaurante de carretera. La hora, nada extraña en España, resulta bastante tardía en Alemania, donde acostumbran a comer sobre las doce. En el restaurante me sorprendió encontrar unos precios aparentemente más baratos que los habituales en España.
Creo recordar que llegamos a Forchheim sobre las cinco, allí me dieron la bienvenida Ingrid, Tobias y Tanja. A esa hora es costumbre en Alemania tomar un café con repostería, una especie de merienda. Ingrid había preparado una sabrosa tarta a la que quizás no hice suficiente aprecio por tener aún reciente la comida que, como suele ser habitual en mí, fue abundante.
Esa misma tarde, Josef e Ingrid, me llevaron a Bamberg (fotos), un pueblo muy bonito que fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Nos acompañaron su hija y una amiga de ella, pero ninguna de las dos tenía demasiado interés en la visita turística, así que se fueron de tiendas.
Allí me enseñaron la "Pequeña Venecia" (foto), el antiguo barrio de pescadores formado por casas de madera en la orilla del río con los pilares en el agua. Lamentablemente, no pudimos visitar la catedral (foto) por dentro porque ya había cerrado. El antiguo ayuntamiento (foto), cuya fachada está completamente pintada, se ubica en una pequeña isla en mitad del río. Esta isla conecta con ambas márgenes mediante varios puentes. En uno de ellos hay una estatua de una antigua reina bávara, Ingrind me repitió su nombre unas mil veces pero no consigo recordarlo. Espero que me perdone.
Por aquello de que conociese los sitios verdaderamente típicos, me llevaron a Schlenkerla (fotos), la cervecería más famosa del pueblo, y la más turística. Bamberg es conocido por su cerveza ahumada, que a pesar de su peculiar sabor, me gustó bastante. De hecho, me pareció la versión líquida de un queso ahumado de mi tierra, el Idiazabal. Para cenar, compartí con Josef un plato de cerdo (que no recuerdo exactamente) y unas salchichas cocinadas en vinagre, ambos me parecieron muy sabrosos. Aunque la verdad, me gusta casi todo, así que no soy una referencia muy buena.
Tras dejar Bamberg, visitamos Forchheim (fotos). El centro de la ciudad (foto) realmente merece una visita. Por la calle principal discurre un pequeño canal artificial ornamental. En esta misma calle, hay una puerta que representa el paso del tiempo (foto). También hay junto al río una casa inclinada muy bonita (foto).
Y desde aquí volvimos a casa de Josef e Ingrid, donde cogí con gusto la cama para recuperarme para el trajín del día siguiente.
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12 agosto 2006
Mi madre dice que soy un pelma escribiendo
No os empeñéis hasta las trancas.
Si tenéis varios préstamos id liquidando, sin meteros en más problemas, los que tengan los interesas más altos.
Haced reunificación de préstamos, pero recordad que esto no os tiene que animar a meteros en más líos.
La única necesidad básica, aparte del piso es la lavadora.
Si no sois viajantes, os aseguro que el transporte público funciona casi siempre, soy experta, y da menos problemas que el coche.
Sed solidarios, porque siempre seréis ricos si miráis un poco al sur.
No merece la pena vivir en un agujero.
A mí me parece que leer resúmenes está muy bien, siempre que antes te hayas leído el original, si no se corre el riesgo de perder muchos matices. De todas formas, vosotros juzgaréis. Igual va siendo hora de que le pase el testigo familiar del blog a mi madre, os íbais a ahorrar bastante tiempo de lectura.
Etiquetas: el blog de Jaizki, personal